SALUD MENTAL EN EMPRESAS | CORRESPONSABILIDAD INDIVIDUO Y ORGANIZACIONES.

 

Cada vez este tema será más común, y no es que las empresas tengan salud o no lo que si es que influyen en el desarrollo de los individuos que ahí trabajan, volviéndolas propicias para la salud o la ausencia de ésta.

Como ya sabrás, si sobrevives al apocalipsis del meteorito de Octubre, el día 23 de ese mes entra en vigor la Norma Oficial Mexicana (NOM) 035 de la secretaría del trabajo y previsión social STPS. La cual hace referencia a los riesgos psicosociales que según se definen en el Diario Oficial de la Federación (DOF) son aquellos que pueden provocar trastornos de ansiedad, no orgánicos del ciclo sueño-vigilia, de estrés grave y de adaptación, derivado de la naturaleza de las funciones del puesto de trabajo, el tipo de jornada de trabajo y la exposición a acontecimientos traumáticos severos o a actos de violencia laboral al trabajador.

En resumen, al igual que el “bullying” en las escuelas, es algo que ha sido de conocimiento de millones de trabajadores desde el inicio de los tiempos; sin embargo y al igual que sucede con los estudiantes, el trabajador cada vez dedica más tiempo a esta actividad y que mejor que hacerlo en un ambiente armónico.

La corresponsabilidad es un elemento clave en el desarrollo de factores de protección en el trabajo, hay que entender un par de cosas: la primera es que existen diferentes niveles de prevención: universal, selectiva e indicada; La segunda es que hay factores de riesgo individual, social, familiar y laboral.

Lo anterior define dos líneas de intervención dentro de la mencionada corresponsabilidad, la primera es aquello que el individuo hace para armonizar sus relaciones tanto laborales como interpersonales, en Colectivo Bennu hemos desarrollado lo que llamamos pólizas de atención individual, en donde las empresas pueden brindar a sus empleados sesiones con un consultor para identificar puntos clave de desarrollo personal. Esto abonaría a la primera línea, la individual.

La segunda tiene que ver con lo que de nuevo pone de manifiesto el DOF y que en teoría es responsabilidad de las organizaciones, ya que hace referencia a condiciones peligrosas e inseguras en el ambiente de trabajo, como: cargas de trabajo que exceden la capacidad del trabajador; falta de control sobre el trabajo (posibilidad de influir en la organización y desarrollo del trabajo cuando el proceso lo permite); jornadas de trabajo superiores a las previstas en la Ley Federal del Trabajo, rotación de turnos que incluyan turno nocturno, turno nocturno sin períodos de recuperación; interferencia en la relación trabajo-familia, liderazgo negativo y relaciones negativas en el trabajo.

A pesar de que muchos de Ustedes, queridos lectores, quisieran ver a sus jefes tras las rejas, o recibiendo estrepitosas multas, que si están contempladas en la norma, la cosa no es tan fácil.  En el párrafo anterior he dicho en teoría, y es que todos los centros de trabajo están operados por personas desde directivos hasta operativos, pasando por estresados emprendedores, mandos medios y un largo etc., por lo que hay que analizar de forma sistémica el tema.      

En Colectivo Bennu, tenemos la visión de que todos necesitamos de todos, aún en este espíritu colaborador no podemos negar que las responsabilidades no son las mismas para unos y para otros, así que el nivel de estrés pues también es proporcional al de la responsabilidad dentro de una empresa, sin embargo, agregamos otro factor, el de la motivación interna de los individuos la cual cuando no está presente es desencadénate de conflictos en cualquier área la vida, principalmente en aquellas que llevan a sentirse “esclavizado”.

Si bien es cierto que puede haber una fila de gente esperando un empleo, eso no quiere decir que sea el empleo de sus sueños, sin embargo, las empresas pueden transformarse en generadoras de desarrollo personal, todo empleador dice “ponte la camiseta” y en verdad desean que los empleados lo hagan, solo que a veces se equivocan en la forma, la sociedad extractiva en la que nos hemos convertido explota incluso el recurso humano, es lo que la NOM-035 busca prevenir.

Pero qué hace a las personas salir a buscar “cualquier empleo”, muchas veces una motivación externa, entendida como necesidad (incluso de supervivencia), cumplir alguna expectativa, ser alguien en la vida, entre otras cosas que los adultos dicen para encajar en el mundo.

La combinación de una desconexión con las motivaciones internas, ambientes hostiles de trabajo, bajos salarios, una organización social desigual, generan lo que hoy conocemos como la triada de enfermedades del siglo XXI: estrés, ansiedad, depresión, que traducido a términos de riesgo psicosocial implican accidentes, ausentismo, rotación de personal, ambientes hostiles de trabajo, adicciones, suicido y cualquier otra cosa relacionada al mundo laboral.

Regresemos un poco, para cerrar el tema de la corresponsabilidad, la NOM-035 busca prevenir lo antes mencionado, sin embargo no es solo un tema de atención de las organizaciones, también debe ser de los individuos, elementos importantes como el cuidado de la propia salud, la higiene del sueño, el ejercicio, la buena alimentación, evitar estilos de vida sedentarios, adicciones, etc., son factores de protección que cada individuo debe desarrollar en su vida.

La perspectiva circular nos permite ver que existe una interrelación entre factores de protección internos y externos, pensemos en que las empresas pueden fomentar la prevención de los riesgos psicosociales, al tiempo que las personas se convierten en actores principales de su propio desarrollo personal, ¿esto requiere un acompañamiento?, muchas veces sí.

Si el diagnóstico de las necesidades de una empresa se centra solo en los procesos de operación/producción y no en cómo las personas que ahí trabajan equilibran su vida laboral y familiar, tendremos intervenciones incompletas.

Una visión ecológica, y no solamente hablo del cuidado del planeta, sino en donde personas y empresas tengan la visión de crecer juntos, desarrollar sistemas que permitan a los individuos sentirse desafiados a mejorar, a competir, viendo sus capacidades crecer, tener un objetivo más allá del de cumplir un horario.

Lo anterior no solo mejora la productividad sino que crea sociedades armónicas, que no tengan que ser testigos de adolescentes suicidas, niños y niñas que viven extrañando a sus padres, encerrados bajo llave para que estén un poquito más seguros, mientras mamá o papá vuelven. Eso suele ser lo que quema a un trabajador, el desequilibrio entre el cuidado de lo que más ama y lo que necesita hacer para sobrevivir.  

Mtro. Alex Castro. Consultor y facilitador de relaciones armónicas.